Primicias Mundiales

Franck Muller demostró su don creativo desde una temprana edad. De hecho, su genio relojero ha quedado demostrado con sus habituales primicias mundiales lanzadas desde 1986. Estos relojes mostraban grandes complicaciones que nunca se habían realizado en la historia de la relojería. Franck ha trabajado en estas maravillas a la vieja usanza, haciendo y ajustando cada componente a mano y por sí mismo, por eso, la producción se ha limitado a tres o cuatro piezas al año. Tanto el tourbillon con horas saltantes en 1986, como el tourbillon con repetidor de minutos en 1987 o el calendario perpetuo de tourbillon invertido con repetidor de minutos en 1989 admiraron a todos por sus complicaciones.

Hasta 1992, el año en el que se fundó el taller y la marca, estas maravillas las realizaba el propio Franck Muller y se registraron bajo la marca Franck Genève. Desde 1991, estos productos se han creado bajo la marca Franck Muller Genève. Desde el tourbillon de triple eje hasta el reloj más complicado del mundo, el Aeternitas Mega, Franck Muller ha creado excepcionales piezas de relojería que han dejado su sello en la historia de la fabricación de relojes suizos para siempre.

Por esta razón, Franck estaba dispuesto a experimentar y crear nuevos conceptos en una industria conservadora, en la que la tradición se valoraba más que el cambio. En consecuencia, en 2003, Franck Muller introdujo un enfoque totalmente innovador en la propia noción del tiempo. De hecho, el Crazy Hours estableció una nueva filosofía, y proclamó la independencia de la marca del orden establecido. Este extraordinario modelo muestra los numerales completamente desordenados, y a la vez, mantiene la medición exacta del tiempo gracias a su mecanismo de horas saltantes. Esta emocionante complicación se convirtió rápidamente en una de las piezas de relojería más emblemáticas de Franck Muller.

En 2004, después de años de desarrollo, Franck Muller revolucionó la industria de la relojería creando el primer tourbillon triaxial del mundo.

El Revolution 3 ofrece un excepcional espectáculo técnico, así como las emociones que solo pueden encontrarse en un Franck Muller. Este tourbillon de 3 ejes corrige la fuerza de la gravedad en todas las posiciones, al contrario que el clásico, que solo la compensa cuando el reloj de pulsera está en posición vertical. Esta maravillosa complicación es el resultado de una de las creaciones más complejas de la alta relojería. A esta obra maestra, hemos añadido un calendario perpetuo, llevando esta complicación aún más allá; el resultado ha sido el Evolution 3.1.

En 2007, después de 5 años de investigación y desarrollo, Franck Muller presentó una obra maestra espectacular: El Aeternitas Mega. Esta pieza única es parte de la historia de la relojería de alta gama y se considera el reloj más complicado del mundo. Con 36 complicaciones y 1.483 componentes, el Aeternitas Mega es una maravilla de la micromecánica y del conocimiento relojero.

En 2011, Franck Muller creó el Giga Tourbillon, el primero en incluir el mayor tourbillon incorporado nunca a un reloj de pulsera. Este tourbillon es absolutamente enorme. Es dos veces más grande que el tourbillon normal, con una caja de 20 mm de diámetro que ocupa la mitad del reloj. Este logro único se ha visto ligado a muchas dificultades técnicas, y de nuevo, pone de manifiesto las excepcionales capacidades propias del taller.

Estas complicaciones únicas requirieron de años de desarrollo, pruebas y ajustes. Dan testimonio del increíble conocimiento del fabricante y de la idoneidad de su título de "Maestro de las complicaciones". En octubre de 2002, Franck Muller recibió el primer premio a la fabricación de relojes "Genève Watch Making Grand Prix". Este exclusivo galardón fue el reconocimiento al excepcional talento del relojero y a los inmensos conocimientos del fabricante.