El jueves, 19 de abril, se inaugura la tienda Franck Muller 365 Port of Vanguard en el aeropuerto de Haneda, que abrirá de forma temporal 365 y mostrará su última colección.

Desde que fundó la marca en 1992, el relojero Franck Muller se ha rendido al “tiempo” como tema central de sus creaciones; suscitando sorpresa y alegría a partes iguales con sus originales ideas y habilidades técnicas. Con el reto de convertir los momentos más preciados en inmortales ha creado recientemente “Franck Muller Future Form”, un reflejo de lo enriquecedora que es su visión del mundo del tiempo.

Con motivo del 25 aniversario de la marca Franck Muller, ha imaginado un espacio centrado en un reloj tan icónico como futurista: el “Vanguard”. Este café tan especial, el “Franck Muller 365 Port of Vanguard”, que abrirá sus puertas durante un tiempo limitado, simboliza la identidad de Franck Muller. Su apertura está prevista el miércoles 19 de abril, eligiendo al aeropuerto por ser la puerta al resto del mundo.

El deseo de Franck Muller es crear un espacio en el que todo el mundo pueda relajarse.

“Franck Muller 365 Port of Vanguard” es un café normal en el que es posible descansar, también un “lounge” en el que la gente puede disfrutar de un poco de tiempo para sí mismos. Su sencillo interior, decorado con numerales; la vajilla, inspirada en las elegantes líneas del Vanguard; y la forma, además del espacio íntimo para 18 personas, suponen el entorno perfecto para empezar a imaginar todo lo que nos espera en nuestro viaje. Para que esa sensación continue más allá del aeropuerto y durante el vuelo, los clientes pueden pedir para llevar los exquisitos pasteles, exclusivos de Franck Muller 365 Port of Vanguard. El menú es fruto de la colaboración de Franck Muller y “Japanese taste”, que ha disfrutado desde hace muchos años. Hay dos productos a disposición: El “Daiginjo Chocolat” y el “Black Bean Pound Cake”.

El “Daiginjo Chocolat” se hace con sake “Yamadanishiki”, traído desde una destilería de Miyagi con más de 200 años de historia; además, lleva una cobertura de chocolate belga como base y se sirve en una copa original de sake de Franck Muller. Suave y redondeado, la riqueza de este sake proviene de ingredientes que no suelen usarse para esta bebida, además del Daiginjo; el resultado es un delicioso aroma y sabor muy tentador para los cinco sentidos.

En el café también se venderán juguetes de diseño como kendamas (disponibilidad limitada), suaves mantas Kashwére de Franck Muller Future Form o una vajilla diseñada con los icónicos y dinámicos numerales bizantinos. También ideas procedentes del deseo de Franck Muller de que todo el mundo disfrute de un agradable viaje con sus familiares y amigos.

La pared interior del café está pintada por Yoshi Sislay, un artista japonés residente en Barcelona. Sislay ha empleado el arte de la escritura a mano para aportar su estilo único y experiencia al espacio, inspirándose en la filosofía de Franck Muller.

Viajar para Franck Muller es mucho más que viajar a través del espacio. Se trata de un tiempo emocionante por simbolizar un nuevo comienzo y una oportunidad de crear recuerdos inolvidables. Franck Muller continúa añadiendo color a este viaje eterno, desde el pasado hasta el día de hoy y mirando al futuro, con su refinado sentido del “tiempo” como tema central.